Un conflicto legal de alto voltaje sacude al Municipio de Tandil: la comuna fue demandada por 180 mil dólares tras apropiarse de un lote en la exclusiva zona de la Plaza de las Banderas sin haber pagado un solo peso en concepto de indemnización. El reclamo lo inició Martín Mendioroz Ferreiro, heredero de una tradicional familia de la ciudad, quien asegura que el terreno fue expropiado hace casi dos décadas, utilizado parcialmente para abrir una calle que desemboca en la mansión de un empresario y el resto anexado como espacio verde. ¿El problema? Nunca le pagaron y el juicio avanza.
La historia se remonta al año 2006, cuando mediante ordenanza municipal se declaró el lote como de utilidad pública. Según la demanda, el Municipio se apoderó del terreno de hecho, lo incorporó a la Plaza de las Banderas y lo encajó dentro de la Zona Especial de Interés Ambiental, volviéndolo inurbanizable. Lo curioso es que en paralelo, otros lotes lindantes escaparon mágicamente a esa clasificación y hoy lucen casas de alto perfil. Para colmo, el propio municipio admitió en un informe que la calle fue abierta “por un privado” y no consta en registros oficiales de obras públicas.
La causa judicial, que tramita en el Juzgado Contencioso Administrativo Nº1 de Azul, suma capítulos de controversia. A la falta de pago por la expropiación, se le suma la acusación de trato desigual: mientras a algunos vecinos se les prohíbe construir por estar en zona ambiental, otros parecen haber contado con un guiño oficial. El terreno fue tasado en más de 164 mil dólares y ahora la demanda exige ese monto más intereses acumulados por casi dos décadas. Si el fallo resulta adverso, será la ciudadanía la que termine pagando, como siempre, los platos rotos de decisiones políticas mal ejecutadas.