Con la misión cumplida, el buque sísmico Pxgeo2 dio por terminada la primera etapa de exploración offshore en los bloques CAN 107 y 109, a 190 kilómetros de la costa de Mar del Plata. Luego de seis meses de intensa actividad en altamar, comienza ahora una nueva fase: el análisis de los datos geológicos recolectados que podrían revelar la existencia de petróleo en el lecho marino.
Los trabajos se concentraron en dos vastas áreas que en conjunto superan los 16 mil kilómetros cuadrados, extendiéndose desde aguas someras hasta zonas de más de 2.500 metros de profundidad. Shell, que lidera el operativo con un 60% de participación, junto a Qatar Petroleum (40%), invirtió unos 90 millones de dólares en esta primera etapa, clave para delinear el posible mapa energético del futuro.
Durante toda la operación, Mar del Plata funcionó como base logística: desde su puerto partieron los buques, se abastecieron de insumos, se renovaron tripulaciones y se descargaron residuos. Mientras el barco de apoyo garantizaba la seguridad y la logística, ahora todas las miradas apuntan a los próximos seis meses: el procesamiento de datos sísmicos que determinará si la siguiente jugada es perforar y comenzar a hablar, finalmente, de petróleo.