Nafta en baja y dólar en picada: el Gobierno apuesta todo a frenar la inflación antes de las urnas

Con la mira puesta en recuperar el alicaído poder adquisitivo y mostrar resultados antes de las elecciones, el Gobierno afina su estrategia para bajar la inflación. A la reducción de precios en combustibles —anunciada por YPF y seguida por otras petroleras— se suma una inesperada caída del dólar oficial, que ya perforó los $1.180 y podría acercarse a los $1.000 en plena temporada alta de liquidación del agro.

Esta doble jugada busca torcer el rumbo de los precios al consumidor, que mostraron un leve alivio hacia fin de abril tras semanas de fuertes aumentos, especialmente en alimentos. Aunque se espera que el índice del mes cierre apenas por encima del 3%, el equipo económico ya proyecta un 2,5% para mayo… o incluso menos. La clave: menos pesos en la calle, dólar estable y recortes donde duela menos.

Claro que no todo será alivio: colectivos, prepagas y servicios públicos también ajustarán tarifas este mes. Sin embargo, el Gobierno confía en que la contención del tipo de cambio y el freno en combustibles amortigüen esos aumentos. El plan de fondo sigue firme: llegar al segundo semestre con una inflación que arranque con “1” y una economía que, al menos en los papeles, muestre señales de orden.