Cuando el mundo habla de chacinados, Tandil se mete en la conversación con sabor y contundencia. La revista internacional Taste Atlas publicó su codiciado ranking global y dos joyas tandilenses se colaron entre los mejores embutidos del planeta: el Salame de Las Dinas y el clásico Fuet de Cagnoli.
Las Dinas, marca con raíces familiares desde 1983, no solo se ganó un lugar por sus recetas tradicionales, sino por elevar al Salame Picado Fino de Denominación de Origen Tandil a la categoría de arte comestible. Pimienta, ajo, nuez moscada y tradición. Así lo definió la publicación, que lo ubicó en un podio compartido con potencias como Italia, Escocia y España.
Y no fue el único. Cagnoli también se llevó su ovación con su Fuet de Tandil, respaldado por su Indicación Geográfica Protegida. Ambas marcas no solo pusieron a Tandil en el mapa gourmet global, sino que le recordaron al mundo que en Argentina no solo se hace buen asado… también se curan leyendas.