Mientras los vecinos reclaman servicios básicos y la ciudad sigue acumulando baches, calles rotas y hospitales en crisis, el Municipio de Necochea optó por endeudarse por más de 720 millones de pesos a través de un leasing con el Banco Provincia. La iniciativa fue aprobada por unanimidad en el Concejo Deliberante, sin debate público ni explicaciones claras sobre las prioridades de la gestión de Arturo Rojas, que una vez más elige hipotecar el futuro en lugar de gestionar con eficiencia el presente.
Según informaron desde la Secretaría de Hacienda, el canon se pagará en 36 cuotas de $20 millones cada una, incluyendo intereses y gastos. El destino de estos fondos será la compra de maquinaria para EMSUR, un nuevo equipo médico para el Hospital Ferreyra y una camioneta para Defensa Civil. Aunque estas adquisiciones puedan parecer necesarias, el trasfondo muestra una administración que improvisa sobre la marcha, sin planificación ni recursos propios, recurriendo a herramientas financieras que comprometen los fondos de coparticipación como garantía.
Desde el Ejecutivo municipal justificaron la medida acusando a Nación de no enviar un solo peso desde finales de 2024. Sin embargo, lo que no dicen es por qué, con tasas municipales cada vez más caras, siguen dependiendo de recursos externos para funcionar. El leasing no es un logro: es la confirmación de que el Municipio no puede sostenerse solo, y en vez de ajustar la política y los privilegios, elige endeudarse. Otra muestra de una gestión que tapa agujeros con parches caros y temporales.