En plena tensión con el sector académico, el Gobierno nacional decidió imponer por decreto un incremento salarial del 7,5% para docentes y no docentes de universidades nacionales, a aplicarse entre septiembre y noviembre. La medida llega apenas un día después del paro nacional convocado por Conadu y Conadu Histórica, y busca calmar los reclamos tras semanas de conflicto.
El anuncio, realizado por el Ministerio de Capital Humano, contempla un 3,95% extra para agosto y una suma fija excepcional de $25.000 por cargo para el personal no docente y para docentes con dedicación exclusiva, ajustada de forma proporcional en el resto de los casos. Según la gestión, desde diciembre de 2023 ya se otorgó un aumento acumulado del 345%, además de fondos adicionales que superan los $23.000 millones para el sistema universitario.
Pese a la medida, el malestar persiste. Los gremios consideran que el ajuste sigue muy por debajo de la inflación y que el Ejecutivo recurre a decretos para imponer incrementos en lugar de negociar en paritarias. El choque entre la Casa Rosada y las universidades parece lejos de resolverse, y el conflicto amenaza con extenderse al próximo ciclo académico.