💰 “Reparto con la mano izquierda”: estalla la bronca por un Presupuesto que deja a varios municipios comiendo las migas

El Presupuesto 2026 enviado por Axel Kicillof detonó una guerra interna en el peronismo bonaerense y le dio a la oposición el argumento perfecto para denunciar favoritismos. Un informe que circula entre intendentes y legisladores señala diferencias tan marcadas como incómodas: La Plata recibiría más de cinco veces la inversión per cápita que distritos como Lomas de Zamora, Quilmes o Merlo. El mapa muestra una provincia con dos velocidades: los municipios cercanos al gobernador, rebosantes de fondos; y otros, incluso de su propio espacio político, relegados al fondo de la fila con cifras difíciles de justificar.

Las críticas se agravan cuando se observa el reparto educativo: universidades del Conurbano con decenas de miles de estudiantes recibirán menos dinero que instituciones mucho más pequeñas, como la Universidad Nacional Guillermo Brown, que con apenas 2.000 alumnos tendrá un presupuesto diez veces mayor que algunas de las casas de estudio más grandes del Gran Buenos Aires. El análisis kirchnerista asegura que la lógica se repite en todos los rubros: La Plata y San Martín aparecen como grandes favorecidos, mientras que distritos con fuertes necesidades sociales como Florencio Varela o Merlo quedan en un escalón muy inferior. Para los intendentes, el mensaje es claro: “La torta no se reparte pareja”.

La oposición aprovechó el temblor interno y presentó su propio dictamen del Presupuesto, acusando al Ejecutivo de manejar fondos “a dedo” y reclamando reglas claras. Entre sus propuestas figuran eliminar Ingresos Brutos para billeteras virtuales y crear un fondo fijo y actualizable para los municipios. En paralelo, el ministro de Economía, Pablo López, defendió el esquema oficial afirmando que todo dependerá del endeudamiento que la Legislatura apruebe. Con una sesión caliente convocada para el 26 de noviembre, la discusión promete convertirse en un ring donde todos reclamarán la porción de una torta que, según denuncian, hoy tiene más frosting político que justicia distributiva.