⚡️Milei afilaría el bisturí electoral: se cocina una reforma que podría patear el tablero político rumbo a 2027⚡️

En los pasillos rosados se rumorea que el Presidente Javier Milei estaría dispuesto a volver a la carga con una reforma electoral que, de prosperar, podría redibujar el mapa político argentino. Todo sería parte del operativo reelección 2027, una jugada que —según fuentes que susurran más de lo que deberían— ya tendría borradores circulando entre asesores, operadores y aliados libertarios. La Boleta Única de Papel volvería al centro del ring, esta vez con la ambición de aplicarla en todo el país, mientras Karina Milei presionaría para que los votantes puedan “tildar todo de una sola vez” con un casillero extra que evitaría errores y dolores de cabeza en el conteo.

Pero eso no sería lo único que el Gobierno querría torcer: también se estudia transformar la elección de Parlamentarios del Mercosur en un sistema indirecto, dejándole el poder de designación a los legisladores y sacándoselo al ciudadano común. A esto se sumaría un rediseño completo del financiamiento partidario, un viejo anhelo del oficialismo para recortar costos, aumentar aportes privados y achicar el margen de maniobra de los partidos tradicionales. El combo incluye eliminar la publicidad electoral obligatoria, acortar los tiempos de encuestas y crear un fiscal general que vigile el proceso desde las alturas.

La verdadera bomba, sin embargo, estaría en el futuro de las PASO. Puertas adentro, el Gobierno debaten si borrarlas del calendario para siempre o dejarlas suspendidas, como ya ocurrió en 2025. Mientras algunos libertarios sostienen que las primarias son un gasto inútil que solo engorda la política, otras voces admiten que, aunque caras, ordenan la interna nacional. Así, el destino de las PASO quedaría congelado hasta 2026, un año sin elecciones pero cargado de rosqueos, tensiones y maniobras que podrían definir quiénes llegan vivos —y cómo— a la gran batalla electoral de 2027.