Una serie de inundaciones repentinas afectó este miércoles a comunidades ubicadas en la frontera entre Nepal y el Tíbet y dejó al menos 98 personas muertas, 95 de ellas en territorio nepalés y tres en China. En Nepal, las autoridades informaron que más de 400 personas permanecían desaparecidas, mientras que otras 265 eran buscadas del lado tibetano. La crecida alcanzó especialmente a distritos montañosos del norte del país, donde el agua destruyó viviendas, vehículos, rutas, puentes y centrales hidroeléctricas.
Entre las personas que continuaban sin ser localizadas en Nepal había numerosos extranjeros de al menos 26 países, además de ciudadanos nepaleses y efectivos policiales. Las condiciones meteorológicas y el elevado nivel del agua dificultaban las operaciones de emergencia, incluso el aterrizaje de helicópteros en algunas localidades. El gobierno movilizó policías, militares y equipos de rescate y solicitó colaboración internacional para asistir a las zonas afectadas.
La crecida se produjo tras el desborde del río Bhotekoshi y las autoridades mantenían bajo investigación las causas del desastre. Especialistas señalaron como posible origen una avalancha de hielo y rocas desprendida de un glaciar, que habría bloqueado temporalmente un curso de agua antes de provocar una liberación repentina. También se analizaba si un terremoto de magnitud 4,4 registrado durante la madrugada pudo haber contribuido al desprendimiento.