El gobierno de Javier Milei ha logrado avances significativos en el ámbito económico y en la proyección internacional, con logros como la reducción de la inflación, la estabilidad del dólar, y encuentros clave con líderes como Donald Trump, Emmanuel Macron y Xi Jinping. Sin embargo, su presidencia enfrenta desafíos internos, como el distanciamiento con su vicepresidenta, Victoria Villarruel, y tensiones dentro de su propio equipo. Estas disputas, sumadas a las críticas de la oposición y las controversias generadas por sus declaraciones, han complicado su gestión,
La ruptura entre Milei y Villarruel se ha vuelto evidente y profundiza las divisiones en La Libertad Avanza. Las tensiones vienen de lejos y se han alimentado por situaciones que el mandatario considera “inconfesables”. Mientras Milei se enfrenta a estas internas, figuras como su hermana Karina Milei y aliados en la Cámara de Diputados toman roles clave en la reorganización del partido y la consolidación de su presencia en el interior del país. El lanzamiento de “Las fuerzas del cielo”, una nueva agrupación oficialista, también generó polémica por declaraciones incendiarias de algunos de sus referentes, como el
Por otro lado, la dinámica política nacional sigue polarizada. Cristina Kirchner, a pesar de sus problemas legales, continúa como un eje de confrontación directa con Milei, incentivando las “batallas culturales” que el libertario utiliza para desviar la atención de las dificultades económicas y sociales. Mientras tanto, Mauricio Macri se ha alejado de la escena pública, dejando a Milei como el principal referente opositor en el campo económico. A pesar de sus logros, el presidente sigue siendo objeto de críticas por su estilo combativo, tanto en rojo.