A pesar de las críticas públicas del jefe de Gabinete, Guillermo Francos, quien calificó la propuesta de Axel Kicillof como “ridícula”, el Gobierno no descarta la posibilidad de que la provincia de Buenos Aires asuma el control de Aerolíneas Argentinas. La idea, que busca aliviar el déficit fiscal nacional, se baraja en la Casa Rosada como una alternativa viable bajo la Ley Bases, que permitiría traspasar sociedades del Estado a las provincias. Esta opción se presenta como una forma de reducir la carga financiera del Tesoro, aunque desde el Ejecutivo aclaran que la prioridad sigue siendo la privatización.
El gobernador Kicillof ya habría discutido la propuesta con otros mandatarios provinciales y contaría con el respaldo de algunos gremios aeronáuticos. Desde los sindicatos aseguran que la iniciativa fue tema de conversaciones previas y celebran la posibilidad de que la empresa no sea privatizada. Sin embargo, desde el círculo cercano al presidente Javier Milei señalan que, aunque la opción del traspaso está en análisis, la preferencia del Gobierno es concretar la privatización, a pesar de las trabas políticas en el Congreso, donde las fuerzas opositoras no garantizan su apoyo. .
El escenario legislativo sigue siendo incierto. El Ejecutivo busca incluir el proyecto de venta de Aerolíneas Argentinas en las sesiones extraordinarias, pero aún no hay decreto oficial que lo confirme. Con la fecha de cierre del año legislativo cada vez más cerca, la falta de acuerdos entre las distintas fuerzas políticas complica la agenda, especialmente por la resistencia de los bloques que se oponen a la privatización y la negativa oficialista a debatir el Presupuesto