El régimen de Maduro intensifica el asalto a la Embajada de Argentina en Caracas

La dictadura de Nicolás Maduro ha mantenido un hostigamiento sistemático hacia la Embajada de Argentina en Caracas desde la noche del sábado, cuando encapuchados rodearon el edificio y cortaron el suministro eléctrico. Pedro Urruchurtu, opositor asilado en la sede, denunció que los ataques son una violación flagrante del derecho internacional y de los convenios sobre asilo diplomático. La embajada, actualmente bajo custodia de Brasil, enfrenta crecientes actos de intimidación por parte de las fuerzas chavistas, que incluyeron el bloqueo de accesos y el uso de drones para interferir las

El comando opositor liderado por María Corina Machado emitió un comunicado condenando estos actos y exigiendo salvoconductos para los perseguidos políticos refugiados en el recinto. “Esta acción repetida constituye un ataque a los derechos humanos que el mundo debe condenar”, señala el texto. La comunidad internacional ha sido alertada sobre el recrudecimiento de las agresiones, que buscan intimidar a los seis disidentes que se encuentran en la embajada desde hace meses, mientras enfrentan la negativa del régimen para permitirles una salida segura del país.

Por su parte, la Cancillería argentina también expresó su condena al asedio, instalando a la comunidad internacional a reaccionar ante estas perturbaciones. El Ministerio de Relaciones Exteriores destacó que estos actos atentan contra la seguridad de las sedes diplomáticas y los asilados políticos, reafirmando su compromiso con la defensa de los derechos humanos. Este incidente marca una nueva escalada de tensiones, similar a las que en septiembre generaron un conflicto diplomático entre Venezuela, Argentina y Brasil.