La comunidad de Quequén se encuentra en alerta ante la disminución progresiva del espacio público en sus playas, especialmente en la zona del balneario Monte Pasubio. Los residentes denuncian que la ampliación de las concesiones privadas está limitando el acceso libre y seguro al mar. Con la presencia de carpas y estructuras de los balnearios, el espacio para los visitantes se ha visto notablemente reducido, lo que ha generado malestar y reclamos hacia las autoridades municipales y los concejales locales.
Este conflicto ha sido expuesto por vecinos que señalan la falta de control sobre las concesiones privadas y la ocupación de gran parte de la playa. Según los denunciantes, en el área donde antes había espacio para actividades recreativas como partidos de vóley o zonas de sombra natural, ahora se encuentran instaladas carpas privadas que restringen el acceso público. Además, la situación se agrava con la marea alta, ya que el espacio entre el agua y las estructuras privadas se reduce considerablemente, poniendo en riesgo la seguridad de los bañistas y la operatividad de los guardavidas en caso de emergencias.
El impacto ambiental también ha sido motivo de crítica. Según algunos residentes, la extracción de arena de los médanos para la nivelación de los balnearios ha provocado la alteración del terreno natural. Este tipo de prácticas, además de afectar el ecosistema, complica el acceso de los visitantes y genera dudas sobre la sostenibilidad del lugar a largo plazo. Ante la inacción de las autoridades municipales, los vecinos evalúan la posibilidad de presentar un amparo colectivo para exigir la recuperación de la playa pública y la regulación de las concesiones privadas que, según denuncian, están avanzando de manera descontrolada.