La comunidad educativa de Tandil encendió la alarma: a partir de mayo, decenas de alumnos de escuelas rurales podrían quedarse sin transporte escolar. Desde el Consejo Escolar ya informaron a los directivos que, ante la falta de respuesta de las autoridades provinciales, no está garantizada la continuidad del servicio. La preocupación crece especialmente entre padres y estudiantes, quienes advierten que sin colectivos no podrán asistir a clases, afectando su derecho básico a la educación. Desde el Centro de Estudiantes de la Escuela Técnica 6 de La Numancia reclamaron públicamente soluciones inmediatas y convocaron a otras instituciones rurales a sumarse al reclamo.
El problema no es nuevo: escuelas como la de Santa Ana ya venían atravesando el ciclo lectivo sin transporte, una situación que expone la falta de interés provincial en garantizar el acceso a la educación rural. Según explicó el consejero escolar Lucas Vázquez, las licitaciones quedaron desiertas por falta de oferentes, ya que las condiciones económicas no resultan atractivas para los transportistas. El funcionario sostuvo que esperan una respuesta urgente de la provincia para destrabar la situación antes de que se cumpla el plazo fatal de los primeros días de mayo.
En un comunicado firmado por las autoridades del Consejo Escolar, reconocieron que, a pesar de las gestiones realizadas, no pudieron avanzar en la contratación del servicio. Expusieron también la gravedad de la demora burocrática: sin autorización oficial, no pueden abrir nuevas licitaciones, lo que pone en riesgo el inicio de las clases para muchos chicos de zonas rurales. “Nos entristece tener que asumir e informar que no está garantizada la continuidad del servicio”, dice el mensaje enviado a las escuelas, donde además se advierte que el año pasado la solución llegó demasiado tarde. Esta vez, la historia podría repetirse.