🌒 Drones, promesas y poco más: el Municipio reacciona tarde ante la ola de robos rurales

Después de meses de silencio y con los productores al borde del colapso, el Municipio de Necochea apareció con su “gran plan” para combatir el abigeato: vigilancia nocturna con drones y móviles que, hasta hace poco, ni se veían en los caminos rurales. En una reunión encabezada por la secretaria de Gobierno, Paula Faramiñán, y el subsecretario de Prevención, Ángel Vázquez, se habló más de tecnología que de resultados reales, en lo que parece otro intento desesperado por maquillar una falta de gestión que ya huele a abandono.

Mientras los productores lidian con la inseguridad y las pérdidas económicas, la administración local ahora dice que está “trabajando de forma articulada” con la Provincia, patrullando sectores como Balneario Los Ángeles y la Ruta 228 con drones de 300 metros de altura. ¿Dónde estaban esos drones cuando robaron en cinco campos seguidos? ¿Y los patrulleros, cuando los vecinos hacían guardias armados porque nadie aparecía? Da la sensación de que se actúa más por presión mediática que por compromiso real.

Lo peor es que, en lugar de asumir responsabilidades, desde el Municipio se enredan en tecnicismos y reuniones de café con la Sociedad Rural. Hablan de “mapear” y “coordinar”, pero no dan soluciones concretas a quienes viven en carne propia el avance del delito. El campo no necesita más drones: necesita presencia, reacción y voluntad política. Y eso, lamentablemente, sigue ausente en la gestión de Arturo Rojas.