Mar del Plata vive horas de vértigo político. Mientras el plazo para presentar listas vence esta medianoche, las grandes incógnitas giran en torno a si Guillermo Montenegro encabezará la boleta de senadores por la Quinta Sección, si Fernanda Raverta será la figura del kirchnerismo, y cómo jugará Maximiliano Abad, que decidió romper filas y armar por fuera del esquema oficialista. Todo mientras La Libertad Avanza y el PRO ya soltaron su lista de concejales sin radicales a la vista, alimentando aún más la tensión interna.
La boleta local de Montenegro, con Fernando Muro liderando y figuras como Florencia Ranellucci, Cristian Beneito y el polémico funcionario Daniel Martínez, consolida la línea dura del oficialismo PRO. Mientras tanto, Raverta suena fuerte como cabeza de lista del peronismo en la sección, y el FIT, Sentido Común Marplatense y otros espacios ya se subieron al ring con propuestas que mezclan desde influencers hasta fiscales retiradas. Pero la gran noticia: los radicales de Abad, hoy socios de gobierno, van por su cuenta.
Con 12 bancas del Concejo Deliberante, cinco consejeros escolares y cinco escaños en el Senado bonaerense en juego, Mar del Plata vuelve a ser el distrito clave del interior. No es para menos: representa casi la mitad del electorado de toda la Quinta Sección. Y con nombres fuertes en danza, la ciudad se prepara para una batalla que trasciende la arena local y puede definir el mapa político provincial.