Cristina Kirchner volvió a sacudir el tablero político con una carta desde su prisión domiciliaria en Recoleta. En el texto, titulado “Elección 26 de octubre”, la exmandataria no se guardó nada y apuntó directamente contra Axel Kicillof, a quien responsabilizó por el desdoblamiento de los comicios bonaerenses. “Fue un error político”, disparó, asegurando que esa jugada terminó empujando al peronismo a una derrota de proporciones históricas.
La líder del kirchnerismo recordó que había advertido el riesgo de separar las fechas electorales: “No me interesa tener razón, me interesa ganar elecciones”, escribió, en un dardo que sonó más a reproche que a reflexión. En su análisis, Cristina describió la movida de Kicillof como un “balotaje anticipado” que reagrupó al voto opositor y dejó al oficialismo sin aire. “Si se perdía, el efecto iba a ser devastador”, advirtió, dejando claro que lo avisó a tiempo.
Pero entre líneas también hubo mensaje para adentro: pese a las críticas, Cristina insistió en mantener la “unidad peronista” y pidió dirigentes con “cabeza, corazón y coraje”. No faltaron las teorías conspirativas: denunció una “campaña del miedo”, acusó a Trump de influir en las elecciones y habló de una “ofensiva judicial” contra el movimiento nacional y popular. El tono, como siempre, mezcla mea culpa con amenaza velada.