La política argentina volvió a sacudirse con un nuevo capítulo explosivo: Cristina Fernández de Kirchner rompió el silencio desde su prisión domiciliaria y le apuntó directo a Javier Milei, luego de la renuncia forzada del titular de la Agencia de Discapacidad, Diego Spagnuolo, salpicado por los audios donde se habla de supuestos retornos y negociados con medicamentos. “Che Milei… si yo debía saber todo lo que pasaba, vos también”, lanzó la expresidenta con ironía, comparando el caso con su propia condena en la causa Vialidad.
El affaire creció como bola de nieve: en las grabaciones se menciona a Karina Milei y a Eduardo “Lule” Menem en la trama de las coimas, un detalle que Cristina no dejó pasar. “Las coimas del 3% que se piden con los medicamentos de los discapacitados son infinitamente más graves”, escribió en sus redes, cuestionando que el presidente sólo se limitara a desplazar a su funcionario más cercano. En paralelo, la Justicia ya allanó oficinas, droguerías y domicilios particulares, donde incluso incautaron sobres con dólares en Nordelta.
Lejos de bajar el tono, la exvicepresidenta siguió su embestida con duras posdatas, asegurando que Milei estaba al tanto de todo y metiendo en la misma bolsa a Mauricio Macri, al que vinculó con uno de los empresarios mencionados en los audios. “Ni siquiera te podrán aplicar la doctrina Vialidad, porque esta vez vos sí sabías”, cerró su mensaje, dejando la pelota picando en la Casa Rosada, donde el silencio oficial se mezcla con un creciente temblor político.