En Mar del Plata y frente a un auditorio repleto en el XXVII Congreso Nacional del Agua, Axel Kicillof se despachó con munición gruesa contra Javier Milei. El gobernador bonaerense acusó al Presidente de “desertar” de la obra pública, vaciar a las provincias y quedarse con los recursos de Buenos Aires para “mandarlos a la timba financiera”. Según Kicillof, el Estado Nacional “ya no existe” y lo que se está llevando adelante es un plan “peligrosísimo” para destruirlo deliberadamente.
El mandatario provincial también lamentó que la Nación se haya “plantado” y abandonado obras clave en rutas, vivienda, salud e infraestructura hídrica, obligando a la provincia a financiar con recursos propios proyectos que —remarcó— deberían ser responsabilidad compartida. No se quedó ahí: denunció que la crisis ya golpea de lleno al tejido industrial, al turismo y a la pesca, con las “peores vacaciones de invierno de las que tengamos registro”. Para Kicillof, no es falta de dinero, sino “falta de corazón y compromiso con la gente”.
Con figuras como Fernanda Raverta y Gustavo Pulti en primera fila, el gobernador llamó a “ponerle un freno a Milei en las urnas” el próximo 7 de septiembre. Dijo que la elección es la oportunidad para defender el turismo, la ciencia, el clima, la educación y a los trabajadores frente a un gobierno nacional que, según él, “desprecia” los organismos públicos y “rompe todo” lo que encuentra.