Milei acelera: el Gobierno pule su “súper Código Penal” y apuesta a un Congreso más dócil para blindar la reforma

En la Casa Rosada huele a tinta fresca y a rosca legislativa. El Gobierno de Javier Milei está ultimando los detalles de la reforma integral del Código Penal, un texto mastodóntico de más de 900 artículos que promete dinamitar el modelo de 1921 y reemplazarlo por una versión más dura, más rápida y —según el oficialismo— “anti delincuentes y pro víctimas”. Mientras el equipo legal ajusta la letra chica para enviarlo al Congreso después del 10 de diciembre, en Balcarce 50 reina un optimismo feroz: con la nueva composición legislativa, creen que esta vez sí podrán aprobarlo sin sobresaltos.

El borrador, bajo llave en el Salón Martín Fierro, fue moldeado por Santiago Caputo, Macarena Alifraco, María Ibarzabal Murphy y un elenco libertario que incluye a Patricia Bullrich, quien no pierde ocasión para aclarar que “el que las hace, las paga”. El plan apunta a endurecer penas por homicidios, narcotráfico, trata, pornografía infantil y delitos contra la integridad sexual, sumar agravantes, actualizar normas obsoletas y asegurar que en el 82% de los delitos las condenas se cumplan de manera efectiva. Incluso se analizan figuras nuevas como el ciberacoso y la difusión de material íntimo. Sin embargo, lo que no tocarán es la despenalización del aborto ni el artículo de femicidio: no por convicción, sino para evitar que la reforma naufrague en un nuevo incendio político.

En paralelo, el oficialismo celebra su avance en el Congreso: la captura de la primera minoría, nuevas alianzas y una Cámara baja más favorable alimentan la ilusión de Milei de pasar el verano legislativo con reformas aprobadas a toda velocidad. Desde el palco del recinto, el Presidente siguió la sesión preparatoria como quien mira su tablero de ajedrez acomodarse pieza por pieza. Con comisiones a la vista, negociaciones en ciernes y la posibilidad de una bicameral para acelerar el dictamen, la estrategia es clara: aprovechar el viento político a favor antes de que cambie de dirección. El Gobierno va por su “Código Penal Milei”, y esta vez cree tener los votos para lograrlo.