Puertas cerradas y pases de factura: el peronismo bonaerense explota antes de fin de año

La interna del peronismo en la provincia sumó un nuevo capítulo cargado de tensión política y reproches cruzados. A días del cierre del año legislativo, la vicegobernadora Verónica Magario decidió no avanzar con el pedido del sector alineado a Cristina Kirchner para convocar a una sesión especial el 29 de diciembre, desatando un fuerte malestar dentro del propio bloque oficialista del Senado bonaerense .

El reclamo kirchnerista apuntaba a destrabar dos frentes sensibles: definir la conducción del bloque y de la Cámara alta, y tratar proyectos de salud impulsados por el Ejecutivo provincial que ya tienen media sanción y corren riesgo de caer por el paso del tiempo. Desde ese espacio insistieron en que existen los votos y el quórum necesarios, y advirtieron que la falta de convocatoria no es un problema reglamentario sino una decisión política que deja al descubierto las fisuras internas .

La negativa de Magario no solo congeló la sesión, sino que elevó el tono del conflicto. Senadores del kirchnerismo la responsabilizaron directamente si las iniciativas pierden estado parlamentario y acusaron a la conducción del Senado de desoír un mandato político y social. Con cargos sin definir, proyectos trabados y acusaciones públicas entre compañeros de bancada, el peronismo bonaerense cierra el año envuelto en una pelea que promete seguir dando titulares.