Rojas inaugura promesas con olor a basura

El intendente Arturo Rojas volvió a ponerse frente a los flashes para presentar la primera etapa de la Planta de Clasificación y Separación de Residuos Sólidos Urbanos, a la que calificó como un “paso histórico”. Con cintas transportadoras y un galpón reluciente, el jefe comunal se mostró como abanderado de la conciencia ambiental, aunque la realidad es que el basural a cielo abierto más grande de la región sigue funcionando como siempre. Mucho discurso, mucho acto protocolar, pero las montañas de residuos no desaparecen con un corte de cinta.

En su intervención, Rojas habló de planificación, de compromiso ciudadano y hasta de un futuro “complejo ambiental con aulas para los chicos”. Promesas que suenan lindas en campaña, pero que contrastan con años de atraso, improvisación y una ciudad que sigue sin una solución real al tratamiento de la basura. El intendente intenta vender como “deuda saldada” lo que en la práctica es apenas un primer paso a medio camino, insuficiente y tardío, que llega justo en época electoral.

La puesta en escena fue impecable: funcionarios, asociaciones y discursos sobre sustentabilidad. Pero los vecinos saben que las palabras se las lleva el viento y que el problema ambiental de Necochea no se resuelve con anuncios rimbombantes. Mientras tanto, Rojas se cuelga la medalla de un proyecto inconcluso, esperando que los votos lleguen más rápido que la verdadera limpieza de la ciudad.