Tandil sacó la chequera y, con un crédito del Banco Provincia, se largó a comprar maquinaria vial por la friolera de 1.000 millones de pesos. Entre los nuevos juguetes figuran una retroexcavadora cargadora para limpiar canales y una minicargadora equipada con balde, fresadora y martillo, ideal para atacar desagües, repavimentar y bachear con asfalto caliente.
Pero eso no es todo: a principios de septiembre llegarán más refuerzos mecánicos. Un camión desobstructor/succionador para destapar sumideros y cañerías pluviales, un camión volcador y un hidrojet remolcable completarán la flota. Un verdadero arsenal de fierros listos para la faena vial.
Desde el Ejecutivo aseguran que estas adquisiciones servirán para renovar el parque automotor de la Dirección de Vialidad y mantener calles y desagües en condiciones. Los vecinos, mientras tanto, esperan que las máquinas no queden de adorno y que la inversión de 1.000 millones se traduzca en calles sin cráteres y barrios que no se inunden al primer chaparrón.