Arturo Rojas “gestiona”: se enteró por sorpresa, hizo una reunión y prometió… seguir reuniéndose

Frente al recorte de 10.000 cápitas que dejarán de financiar al Hospital Municipal Ferreyra a partir del 1° de agosto, el intendente Arturo Rojas se mostró “preocupado” y decidió tomar cartas en el asunto… con una reunión. Rodeado de funcionarios y autoridades locales de PAMI, el jefe comunal expresó su rechazo, se declaró sorprendido (una vez más) y prometió llevar adelante “todas las gestiones políticas y legales necesarias”. ¿El resultado? Por ahora, más promesas, más fotos y ninguna solución concreta para los jubilados que verán afectada su atención médica.

El encuentro, realizado en el despacho del propio intendente, sirvió para constatar lo obvio: que todos estaban igual de desinformados. Las autoridades regionales de PAMI admitieron que también se enteraron por carta documento y, en lugar de respuestas, ofrecieron buena voluntad. Acordaron seguir reuniéndose (porque si hay algo que sobra en Necochea son reuniones) y coincidieron en que el sector privado tiene serias limitaciones para absorber la demanda. Mientras tanto, los afiliados quedan en el limbo, con la única esperanza de que las gestiones del intendente algún día pasen del escritorio a los hechos.

Paradójicamente, en lugar de encabezar una defensa firme del sistema público de salud local, Rojas parece más cómodo haciendo declaraciones de ocasión que gestionando con eficacia. Resulta llamativo que un recorte de semejante magnitud lo haya tomado “por sorpresa”, siendo él mismo el jefe político de la ciudad y con años de trayectoria en la función pública. Pero eso sí: el comunicado oficial incluyó un paso a paso para que los jubilados cambien su prestador. Porque si algo queda claro en esta gestión, es que al vecino le toca arreglárselas solo, mientras el intendente sigue “intercediendo”.