El conflicto del transporte vuelve al Concejo mientras los choferes siguen esperando respuestas

La crisis del transporte público de Necochea suma un nuevo capítulo. Después de más de un año de reclamos por salarios impagos, aguinaldos adeudados e incertidumbre laboral, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) decidió redoblar la presión institucional y llevó el conflicto tanto al Ministerio de Trabajo bonaerense como al Concejo Deliberante. Mientras los expedientes avanzan de oficina en oficina, los trabajadores continúan aguardando una solución que nunca termina de llegar.

Desde la conducción de la seccional Mar del Plata del gremio explicaron que el objetivo es lograr la intervención de la delegación local del Ministerio de Trabajo para abrir una instancia formal de negociación con la Compañía de Transportes Necochea. Según sostienen, la prioridad es garantizar el cobro de los salarios pendientes, preservar los puestos de trabajo y evitar que el servicio siga deteriorándose por un conflicto que ya se volvió crónico.

En paralelo, el Concejo Deliberante recibirá este jueves a representantes de la UTA y a trabajadores de la empresa en una reunión conjunta de las comisiones de Transporte y Trabajo. Allí buscarán exponer la gravedad de una situación que afecta no solo a los choferes, sino también a miles de usuarios que observan cómo el sistema de colectivos continúa inmerso en una crisis que, pese al paso del tiempo y las múltiples gestiones, todavía no encuentra una salida definitiva.