La discusión por la continuidad de los intendentes volvió a encender la pelea política en la provincia de Buenos Aires. Mientras desde el oficialismo provincial crecieron las voces que respaldan la posibilidad de eliminar los límites a las reelecciones, el PRO bonaerense salió a marcar una posición firme y ratificó su defensa de la norma aprobada en 2016, que estableció un tope para los mandatos consecutivos de los jefes comunales. Desde el partido que conduce Cristian Ritondo sostuvieron que modificar esa legislación significaría “un retroceso institucional” y acusaron al kirchnerismo de intentar perpetuar dirigentes en el poder.
El pronunciamiento llegó después de que el gobernador Axel Kicillof y la vicegobernadora Verónica Magario manifestaran públicamente su apoyo a revisar la actual legislación. Para el PRO, detrás de esa iniciativa existe un objetivo estrictamente político: fortalecer la estructura territorial del oficialismo de cara a las elecciones de 2027. En ese sentido, remarcaron que los límites a las reelecciones no restringen el derecho de los ciudadanos a elegir, sino que buscan garantizar la alternancia y evitar la concentración de poder durante largos períodos.
El debate ya tiene su reflejo en la Legislatura bonaerense, donde existen distintos proyectos que proponen flexibilizar o eliminar las restricciones vigentes para intendentes y otros cargos electivos. Mientras el oficialismo impulsa esas modificaciones como parte de una discusión sobre representación política, la oposición anticipa que dará pelea para impedir cualquier cambio y mantener vigente una ley que considera clave para fortalecer la calidad institucional de la provincia.